Estrategias básicas con opciones: covered call y protective put
Las dos combinaciones más habituales entre una cartera de acciones existente y una opción.
Una vez entendidos los conceptos de call y put y de volatilidad implícita, las dos estrategias más habituales para quien ya posee acciones son la covered call y la protective put. Ambas combinan una posición en el activo subyacente con una opción, pero persiguen objetivos opuestos.
Covered Call
Consiste en vender una opción call sobre acciones que ya se poseen en cartera. A cambio de cobrar la prima, el inversor asume el compromiso de vender esas acciones al strike si el precio lo supera al vencimiento.
Perfil: genera ingresos recurrentes vía primas, pero limita la ganancia máxima si la acción sube con fuerza por encima del strike.
Protective Put
Consiste en comprar una opción put sobre acciones que ya se poseen en cartera, funcionando como un seguro frente a caídas del precio por debajo del strike.
Perfil: la pérdida en la cartera queda acotada por debajo del strike, a cambio de pagar el coste de la prima, que reduce la rentabilidad si la acción sube.
Cuál elegir
Ninguna es «mejor» de forma absoluta: dependen del objetivo. La covered call tiene sentido cuando se espera un movimiento lateral o moderadamente alcista y se prioriza generar ingresos recurrentes sobre una posición que de todos modos se mantendría. La protective put tiene sentido cuando existe preocupación real por una caída relevante a corto plazo y se prefiere pagar un coste conocido (la prima) antes que asumir una pérdida potencialmente mayor.
Para seguir aprendiendo: muchos analistas independientes combinan estas ideas básicas con instrumentos más sofisticados, como ETFs apalancados. Puedes ver un ejemplo real en nuestro repaso de una estrategia con calls sobre MSFU.